sábado, 18 de febrero de 2012

Alimentos que estimulan el apetito... sexual

Comida y sexo tienen un punto en común, son generadores de placer para el ser humano, de ahí que a lo largo de la Historia se haya buscado acercarlos insistentemente, al grado de que existe una palabra que funge como el puente entre ambos conceptos: afrodisíaco. ¿Le interesa conocer cuáles forman parte de la gastronomía mexicana?

El diccionario denomina afrodisíaco a cualquier sustancia que en teoría aumenta el apetito sexual mediante su ingesta, ya sea en forma de comida o bebida.

El término es una referencia a Afrodita, diosa griega del amor, que surgió desnuda de la espuma del Mar de Cythera (en el siglo VI, a. de C.) cuando el dios Cronos mató y castró a su padre, arrojando sus genitales al océano.

La Historia de la humanidad ha dejado constancia de que en todas las culturas se han preparado ungüentos, pócimas de amor y prácticas rituales para atraer al sexo opuesto, potenciar sexualidad y fertilidad. Estas cualidades se atribuyeron por muchos años a plantas y alimentos cuya forma se parecía mucho en su estado natural a los órganos sexuales masculinos o femeninos o, incluso, semejaban en su aroma a las secreciones genitales.

Los antiguos aztecas consideraron importante potencializador sexual al aguacate, cuya traducción del náhuatl es “testículo”, gracias a la forma que tiene; la raíz de la mandrágora tiene forma de pene, y por miles de años ha sido considerada afrodisíaca. En la Edad Media se recomendaba comer frutos con montones de semillas, como granada e higo, para quienes querían muchos hijos.

Otros alimentos deben su fama de estimuladores sexuales a verdaderas cualidades medicinales, como albahaca, perejil, hierbabuena, cebolla, pimienta negra, clavo, jengibre y chile, ya que aumentan el riego sanguíneo en el aparato urogenital (del que forman parte los órganos genitales).

Igualmente se sabe que el alcohol en dosis moderadas ejerce efecto deshinibidor, estado muy propicio para la actividad erótica, pero en exceso reduce el deseo. El más famoso, y que ha trascendido varios siglos, es el champán, reconocida bebida burbujeante elaborada con uvas, y que a decir de muchos surte especial efecto erótico en la mujer más que en el hombre.

Afrodisíacos nuestros de cada día

Aunque muchas personas se muestren parcas o reticentes al respecto, existe gran número de alimentos que forman parte de la dieta del mexicano y que puede estimular su vida sexual, y si no lo cree, a continuación le presentamos algunos de ellos:

Aguacate. Su contenido nutricional es elevado: rico en vitaminas A y E, así como en aceites naturales, proteínas, hidratos de carbono y minerales que resultan esenciales para la generación de hormonas sexuales. Ahora bien, su poder afrodisiaco radica en la pulpa, pero también en su semilla (aunque parezca raro), la cual para aprovecharla debe romperse en varios trozos que se dejan durante cinco minutos en un tazón con agua o leche hirviendo, para tomarse como infusión.

Apio. Verdura cuyos tallos son comestibles y se caracterizan por contener mucha agua y celulosa (fibra), pero además una sustancia que estimula la producción de hormonas masculinas, la comarina.

Avena. Restituye la energía perdida por desgaste físico, particularmente quienes viven estrés constante. Resulta especialmente indicado para la sexualidad porque fomenta el aumento de testosterona en la sangre, en otras palabras, incrementa el deseo sexual.

Canela. Bien se sabe que mejora toda clase de problemas relacionados con el frío (mala circulación, tos, fiebre y catarro), gracias a que, entre otras cualidades, eleva la temperatura corporal. Asimismo, fortalece al sistema nervioso y aleja fatiga y depresión, razón por la cual también reduce tensión y ansiedad, que en muchas ocasiones resultan un obstáculo para una buena relación íntima.

Cereza. Su alto contenido en vitaminas del complejo B es la posible justificación de que se identifique como delicioso afrodisíaco, ya que aumenta la utilización de oxígeno por el organismo y potencia la función cardíaca , así que cuando se llega a necesitar más oxigenación como en el acto sexual , esta frutita es de gran ayuda.

Chocolate. El cacao (compuesto esencial de este producto) ha comprobado científicamente que posee considerable cantidad de feniletinamina, agente químico que activa los receptores en las células nerviosas del cerebro que producen sensación de bienestar. Se cuenta que los aztecas le conferían propiedades afrodisíacas al beberlo caliente y mezclado con chile; ¿qué le parece?

Damiana. Actúa de manera rápida y efectiva sobre los centros nerviosos, mediante acción estimulante en los órganos sexuales. Se indica para problemas de disfunción eréctil y ante la falta de deseo.

Fresas. Debido a que favorecen el mejor flujo sanguíneo, se le atribuyen cualidades para alimentar la capacidad y el deseo sexual.

Manzana. Es el símbolo de la sensualidad por excelencia y el fruto prohibido que sedujo a Eva y después a Adán. En cuanto a cualidades afrodisíacas no hay mucho que decir, apenas que es buen estimulante. En postre, y aderezada con canela, es una opción a considerar.

Mariscos. Los “frutos del mar” son importantes coadyuvantes en la salud sexual, principalmente por su aporte de minerales de alto rango, como fósforo, que ayuda a asimilar proteínas, grasas e hidratos de carbono, y al adecuado funcionamiento del sistema nervioso; yodo, indispensable para el óptimo funcionamiento de la tiroides, glándula que se encarga de crear hormonas que intervienen prácticamente en todas las funciones del organismo; zinc, cuya falta se relaciona regularmente con problemas de disfunción eréctil y de próstata.

Miel. Poderoso nutriente natural que proporciona energía y vitalidad en general, pero además contiene boro en abundancia, mineral que ayuda a aumentar los niveles de testosterona, hormona directamente relacionada con deseo y capacidad de tener orgasmos.

Polen de abejas. Las cualidades del producto anterior, en éste se duplican o triplican, al grado que sólo debe ingerirse una cucharada sopera diaria, cuidando de masticar los granos muy bien o diluirlos previamente en leche, té o cualquier líquido; cabe destacar que por cada tres semanas de consumo debe descansarse una semana para reanudar su ingestión.

Nuez. Mejora la circulación y la funcionalidad del cerebro por su alto contenido en ácidos omega 3, fósforo y magnesio; colabora en la producción de glóbulos rojos (contenidos en sangre y encargados de transportar oxígeno a todo el cuerpo), además de que mejoran depresión, estrés y fatiga. Consumir entre 6 y 12 nueces diarias es tan positivo para la salud como para el sexo.

Pistache. Es considerado en Oriente uno de los afrodisíacos más potentes que se pueden encontrar en la naturaleza, y al que se debe evidente aumento del deseo pasional, según dicen.

Menta. Se dice que fue la primera planta medicinal utilizada con fines afrodisíacos, ya que es delicado estimulante del sistema nervioso. Además, tiene diversos efectos curativos, entre los que podemos mencionar el mejoramiento de la digestión y el mal aliento (nadie negará su utilidad en un encuentro íntimo), y se puede utilizar como suave calmante de la ansiedad. En cenas románticas no es raro que se ofrezca un licor de menta.

Ahora bien, como podemos imaginar, la lista de alimentos afrodisíacos requeriría de mucho más espacio, por lo cual a continuación haremos mención de algunos más pero agrupados por nutrientes para que no hagan falta en nuestra dieta:

Complejo B. Las vitaminas de este grupo contribuyen al buen funcionamiento del sistema nervioso y calman la ansiedad pero, sobre todo mantienen en niveles regulares la producción de hormonas sexuales; se consume a través de cacahuates, germen y harina integral de trigo, melocotón, durazno, maíz, pimiento rojo, verduras de hoja verde, melón, mango, leche, queso y huevo, entre otros alimentos.

Minerales. Fósforo, calcio y magnesio incrementan el deseo sexual; se consumen mediante hortalizas de hoja verde, semillas de ajonjolí y perejil, hígado de cerdo, bacalao, atún y sardinas en aceite, pollo, huevo y yogurt. El selenio colabora en la producción hormonal; los alimentos que lo contienen son carne, lácteos, germen y salvado de trigo, cebolla, ajo, tomate verde, brócoli y levadura de cerveza, frutos secos y semillas de girasol.

Vitamina E. Tiene efectos casi prodigiosos por lo que a la vida sexual se refiere, además de que incrementa la producción hormonal. La incluyen aceites vegetales, semillas, frutos secos, cereales, huevos, lechuga y brócoli.

Finalmente, no queremos dejar de mencionar dos productos que aunque raros en la alimentación del mexicano suelen colaborar notablemente en la vida sexual, por lo que vale la pena conseguirlos en tiendas naturistas o de productos orientales:

Gingko biloba. La cualidad de esta planta por la que es reconocida a nivel mundial es la de ser estupendo vasodilatador, es decir, evita la adhesión de las células (eritrocitos o glóbulos rojos) encargadas de transportar a través del flujo sanguíneo el oxígeno, de manera que se incrementa la entrega de este gas a todos los órganos del cuerpo. Para el caso que hoy nos ocupa, resulta de suma importancia al irrigar cerebro, el cual es también un órgano sexual, y áreas genitales.

Ginseng. Hierba que no sólo se reconoce por su peculiaridad vasodilatadora, sino también evita el envejecimiento prematuro de las células de todo el cuerpo (acción antioxidante). Por si fuera poco, colabora al incrementar el apetito sexual y disminuye la tensión nerviosa por estrés.

Nutriólogos, chefs y sexólogos de reconocido nombre aseguran que el sexo necesita la misma dedicación y trabajo que el requerido para preparar un buen menú. Es cierto que una comida rápida nos satisface, incluso es lo que hacemos con cierta frecuencia, pero nos alimenta y disfrutamos más de una cena en la que se ha prestado atención al ambiente, el lugar donde se sirve y decoración de la mesa de manera atractiva —con flores, iluminación adecuada y música suave—, detalles que son tan importantes como la habilidad culinaria empleada para la elaboración de los platillos. Lo mismo sucede con el sexo, ¿no lo cree así?

¿Cuánto debe durar el coito?


Según la revista Journal of Sexual Medicine (Diario de Medicina Sexual), el coito ideal debe durar entre 7 y 13 minutos, sin tomar en cuenta los juegos previos. Sin embargo, es difícil establecer estándares al respecto, y los expertos aconsejan no mirar el reloj, sino disfrutar el momento.


Un mito popular que se ha instalado como gran verdad es aquel que indica que entre más prolongada sea la penetración, mejor será el acto sexual. De hecho, lo anterior forma parte de las fantasías eróticas de muchas personas, quienes imaginan coito (unión del pene y la vagina) durante toda la noche y con erecciones cada vez más pronunciadas; sin embargo, esto no sucede en la realidad.


“El acto sexual es diferente en cada persona y pareja, a lo que se suman situaciones específicas y del entorno donde vaya a tener lugar. Se estima que las mujeres requieren, aproximadamente, de 20 a 30 minutos para excitarse y alcanzar el orgasmo; empero, debe quedar claro que ese tiempo no es sólo para coito, sino que incluye besos, caricias, abrazos, sexo oral —cuando se desea—, y tal vez 10 minutos de penetración”, explica la terapeuta sexual y psicoterapeuta Rinna Riesenfeld, codirectora de la librería El Armario Abierto.


La entrevistada resalta que todo depende de lo realizado durante el juego erótico previo, pues si éste fue pobre, prácticamente se le va a cargar todo el trabajo al coito, el cual suele resultar poco satisfactorio para la mujer, por falta de estimulación.


Cada quien su tiempo


Creer que un coito o penetración de pocos minutos es anormal, al grado de ocasionar disgusto en el varón o su pareja, es grave error con el que muchos individuos han tenido que vivir. Incluso, hay quienes se angustian y creen que tienen un problema al cual deben dar solución, por lo que no es extraño que acudan a terapia con psicólogo o sexólogo, debido a que su vida comienza a verse afectada.


En particular, agrega la experta, “los hombres tienen pesada carga, pues pareciera que el coito depende sólo de ellos, de su erección, duración de la misma y del control de la eyaculación. Todo ello termina siendo muy estresante”.


“Además, en la estimulación no sólo debe utilizarse el pene, ya que para el mismo fin es posible usar los dedos, lengua o algún juguete sexual; de esta manera puede durar más tiempo la penetración sin que todo dependa de la erección y/o eyaculación”, agrega. Otro mito que también influye de manera negativa es “llegar al orgasmo al mismo tiempo”, lo cual se ha comprobado ampliamente que no es cierto.


No todo está en los genitales


Lo anterior ocurre porque nos enseñan a centrar la sexualidad en pene y coito, lo que deriva en relaciones eróticas pobres. “Incluso, resulta curioso que una pareja, antes de experimentar la penetración, tiene encuentros más duraderos, es decir, no hay prisa para llegar a algo. Así, se dan tiempo para olerse, tocarse, chuparse la oreja, mirarse a los ojos y hablarse, y así pueden pasar horas en éxtasis”, resalta la Dra. Rinna Riesenfeld, quien es autora del libro Papá, mamá, soy gay.


En este contexto, la especialista comenta que podría pensarse que aquella pareja que luego de semanas o meses de romance inicia el contacto genital, tomaría a éste como un complemento dentro de su actividad erótica. Paradójicamente no ocurre así, ya que la estimulación de todo el cuerpo y de los sentidos se reduce a la mínima expresión, a pesar de que es ahí donde se encontraba la mayor intensidad, mientras que el coito, que sólo debería ser el “remate”, se vuelve primordial.


“Por ejemplo, si antes la pareja se besaba 30 minutos, ahora lo hace sólo 2 minutos, y si la estimulación o el ‘faje’ duraba una hora, declina a 10 minutos. Se reducen tales tiempos para llegar a ‘lo bueno’ y cuando ello ocurre, la gente no está tan excitada”, señala la sexóloga, aunque reconoce que, desde luego, hay ocasiones en que “un rapidín” de 3 a 5 minutos puede hacernos “llegar al cielo”.


La gente que disfruta mucho de la sexualidad, por lo general, pide que la penetración dure de 15 a 20 minutos. Hay amplio surtido de situaciones y duraciones de coito, pero definitivamente es la menor parte de la sexualidad y a la que más hemos enaltecido.


“De hecho, toda la comunicación que se da en el famoso previo es a veces más intensa que la penetración, y constituye algo que nos llega al alma y cuerpo. Es más, el mejor libro de sexualidad que he visto, por cierto, con gran número de páginas, menciona mil consejos sobre erotismo y finaliza con la frase: ‘si después de esto quiere tener penetración, adelante’. Dicho texto nunca habla de coitos”, acota la Dra. Rinna Riesenfeld.


Exaltación del coito


Se le ha dado mayor importancia a la penetración debido a cuestiones culturales y de reproducción; además, a los hombres les viene de maravilla porque los puntos de placer genital están ubicados en el pene. “En cambio, nosotras, por constitución anatómica, tenemos otros juegos y áreas de estimulación. Incluso, esto a veces genera problemas, pues hay varones que tocan a las mujeres sin disfrutarlo, ya que sólo están pensando en qué momento la penetrarán”, señala la terapeuta sexual.


Sin embargo, continúa, tocar a alguien, disfrutándolo, ya es en sí una “penetración”, pues ésta no sólo debería entenderse como un tema de penes y vaginas, sino del cuerpo, emociones y sentidos. Así, opina, lo más recomendable es hacer el amor con todo el cuerpo.


“He tenido pacientes de ambos sexos, que a pesar de ser minoría, prefieren otras prácticas en lugar de la penetración. De hecho, gozan más con sexo oral y estimulación manual por parte de la pareja”, comenta la codirectora de la librería El Armario Abierto.


Considere que cada ser humano es dueño de su sexualidad, así que no tema: atrévase a conocerla y acercarse a ella. En verdad, vale la pena porque nos regala momentos maravillosos, así que deje atrás los mitos y viva en plenitud.

Sueños húmedos, ¿signo de trastornos?


Se reconocen también como “poluciones nocturnas” y son motivo de vergüenza para algunos y de enojo para otros; en realidad no hay de qué preocuparse, ya que se trata de un proceso natural del organismo humano que no denota desajustes, ni físicos ni mentales.


El término con el que los científicos reconocen este fenómeno masculino es “polución nocturna”, el cual para algunos puede sonar raro, pues es más fácil relacionarlo con contaminación. Lo cierto es que la palabra que en esta ocasión nos ocupa refiere a la secreción de semen, siempre involuntaria, que no va acompañada de un orgasmo, por razones que a continuación explicaremos.


Antes de continuar, es importante dejar claro que tampoco se trata de una eyaculación en toda la extensión de la palabra, ya que en ésta la cantidad de esperma es mayor y se expulsa con más fuerza, debido a las contracciones nerviosas del aparato sexual masculino al llegar al punto culminante de su estado de excitación máxima, lo cual se produce durante la relación sexual o a través de la masturbación.


Ahora bien, a polución suele acompañarle el término “nocturna” debido a que es en los periodos de descanso en ese lapso del día en que con mayor frecuencia se presenta. Así es, esta expulsión suele ocurrir durante la llamada fase MOR (Movimiento Ocular Rápido o REM por sus siglas en inglés) del sueño, la cual trataremos de explicar de la siguiente forma: al quedarnos dormidos pasamos por dos etapas fundamentales, siendo la primera la fase ligera, donde las ondas cerebrales se hacen lentas; aproximadamente 90 minutos después se ingresa a la segunda, donde el sueño es más profundo y el organismo sufre baja en temperatura corporal y pulso, el oído se pone alerta y los ojos se mueven bajo los párpados de un lado a otro de manera similar a cuando se está viendo una película, lo que se denomina fase MOR, momento en el que se presentan los sueños y el cerebro está tan activo como si se estuviera despierto; los especialistas señalan que esta etapa ocupa apenas 25% del tiempo que pasamos dormidos.


Polémico tema


Las estadísticas señalan que las poluciones se originan a partir de los 12 ó 13 años, aunque la edad puede variar, y en algunos casos adelantarse incluso a los 9 años; hacia el lado opuesto, se conocen casos de hombres con más de 80 años que las siguen experimentando. En ocasiones se presentan más de una vez por noche, sin que los varones se percaten de ello, siendo un fenómeno que alcanza su frecuencia máxima entre los 17 y 20 años.


Neurólogos, psicólogos, especialistas en trastornos del sueño e incluso sexólogos discuten en nuestros días el hecho de que las poluciones se hagan presentes en la etapa MOR, ya que algunos señalan que se deben a tener sueños eróticos y otros descartan tal hipótesis.


Los urólogos, por ejemplo, afirman que la eyaculación nocturna puede ser provocada por un mecanismo automático del organismo para mantener el buen funcionamiento de los genitales masculinos, lo cual se explica de la siguiente forma: al no haber coito o masturbación las vesículas seminales (especie de recipientes que acumulan el esperma) se llenan y originan que haya una erección, la cual a su vez provoca una contracción en la próstata y ésta a su vez motivará la expulsión del líquido. Por si fuera poco, los mismos especialistas acotan que la mayoría de las erecciones durante el sueño ocurren en las primeras horas de la mañana, cuando los niveles de testosterona (hormona sexual masculina) en la sangre son máximos.


Por su parte, la corriente científica que se ocupa de la salud mental indica que el mecanismo referido funciona como se ha presentado tras ser estimulado oníricamente (al soñar), lo cual es más común ante la falta de actividad sexual.


Es importante dejar claro que si bien se ha mencionado que las poluciones nocturnas son más frecuentes entre los jóvenes que inician la adolescencia, ello no quiere decir que han desarrollado plenamente su capacidad reproductiva, ya que el fluido seminal puede no contener espermatozoides, debido a que estos empiezan a producirse aproximadamente a los 15 años de edad, aunque en ciertos casos hasta los 18 años por no haberse completado la maduración adulta en la creación de espermas en los testículos.


Nada de qué apenarse


Para gran cantidad de jóvenes los sueños húmedos significan el ingreso a la pubertad, ya que sin saberlo la producción de hormonas sexuales se inicia y con ella cambios importantes en el organismo: la voz se hace más gruesa, crecen vellos en la región púbica y las axilas, y los genitales empiezan a madurar.


Sin embargo, el hecho de que los chicos al despertar por la mañana encuentren sábanas y ropa de dormir manchadas de semen es motivo de extrañeza, pero sobre todo de vergüenza como si hubieran cometido algún acto indecoroso. Ante tal hecho, se recomienda que los padres actúen con total naturalidad y traten de explicar al apenado chico que se trata de un proceso fisiológico que indica que se encuentra ya en la adolescencia.


Si los progenitores no actúan de esta manera y regañan al joven avergonzado, pueden desencadenar un sentimiento de culpa que lo acompañará por muchos años, en el que se relacionará a la eyaculación con algo negativo, que corresponde a un individuo perverso de pensamientos malsanos.


Igualmente negativo será que el chico busque asesoría entre amigos de su edad o con quien no es lo suficientemente maduro para orientarlo, pudiendo con ello correr el riesgo de relacionar las poluciones nocturnas con el inicio de la virilidad, masculinidad o machismo, o bien con la culminación de sueños o fantasías eróticas, sin tener una explicación del proceso fisiológico natural que significa realmente.


Así, se sugiere a los padres tomar el acontecimiento con naturalidad y no obligar al chico a hablar del tema si no quiere; en cambio, deben ofrecer mantener “las puertas abiertas” a cualquier tipo de preguntas al respecto y, algo que será muy valioso, no hablar de las experiencias propias, pues los adolescentes lo aborrecen.


Si usted se pregunta qué sucede en la mujer durante un sueño húmedo, podemos mencionarle que no experimenta una polución como el varón, pues no genera líquido seminal, pero si tendrá humedad originada por las llamadas glándulas de Eskene y Bartholin, las cuales se encuentran a cada lado de los labios vaginales menores y tienen la función de producir fluido cuando hay excitación.


viernes, 17 de febrero de 2012

5 técnicas para conseguir el orgasmo femenino

Descubre cómo puedes conseguir que tu chica se derrita de placer


Ella sonríe y te dice que ha sido genial. No te fíes, es un simple premio de consolación. Cada mujer tiene unos resortes específicos que la conducen al orgasmo. Y ninguna tiene la gentileza de proporcionarte su manual de instrucciones en la primera cita. Hemos dado con algunas jugadas magistrales para que ella se deshaga de placer en tus brazos.
Técnica: Rope-a-dope
Para: estimular el clítoris.
Herramienta: tu lengua.
Una táctica inspirada en la estrategia utilizada por Muhammad Ali para derrotar a George Foreman. Ali permaneció de pie durante siete rounds seguidos, aguantando el temporal, antes de volver a la vida y mandar a un agotado Foreman al suelo.
Cuando se trata del cunnilingus, tienes que actuar como Ali:
 Conserva tu energía dejando que ella mueva su pelvis alrededor de tu lengua. Empieza con golpecitos suaves y rítmicos. Sigue con un lametón largo, como si chuparas un helado desde abajo hasta arriba, que cubra toda la superficie de sus labios interiores y acabe en la capucha del clítoris. No importa lo que ella haga, mantén un ritmo lento, suave y consistente. Excítala hasta el delirio, después...
 Dale una serie de golpecitos rápidos verticales y en diagonal sobre el clítoris. A continuación...
 Vuelve a los lametones lentos y muy suaves.
 Repite hasta que se derrita.
Por qué funciona: "El clítoris es una zona extremadamente sensible, por lo que una estimulación demasiado vigorosa puede causar molestias o dolor. Con esta fórmula se consigue que la sangre fluya poco a poco. Los golpecitos vigorosos rompen la rutina y resultan muy placenteros", explica el terapeuta de parejas Mauricio Soler.
Técnica: En la palma de tu mano
Para: estimular el clítoris (con estimulación opcional del punto G).
Herramienta: tus manos.
Las mujeres nunca olvidan las habilidades digitales de un hombre. Haz que las tuyas sean memorables.
 Túmbate de lado.
 Pon tu mano sobre su vulva, presionando sobre la zona púbica con la base de la palma de tu mano. Pasea tus dedos por encima de la vulva.
 Deja que ella haga presión contra tu palma y utiliza el dedo índice y el medio para hacer movimientos rítmicos en la entrada vaginal.
 Comienza a estimular ligeramente la capucha del clítoris con las puntas de los dedos. Presiona con delicadeza los labios.
 Para variar, introduce dos dedos, presionándolos contra la pared frontal de la vagina. Así estimularás tanto el clítoris como el punto G. La estarás obsequiando con un delicioso 2 x 1.
Por qué funciona: Este movimiento estimula su vulva de arriba abajo. "En esta zona hay muchas terminaciones nerviosas que normalmente se olvidan", explica la sexóloga Elena Gras. Además, mientras ella presiona su clítoris con la palma de tu mano, tú tienes libertad para dedicarte a otros trabajitos manuales...
Técnica: Prepucio con capucha
Para: estimular el clítoris.
Herramienta: tu pene.
Esta parte te va a gustar: tu pene entra en acción. Acuérdate de usarlo fuera de su vagina de vez en cuando y obtendrás resultados sorprendentes.
 Céntrate en penetraciones poco profundas. Colócate en la posición del misionero, con una penetración vaginal mínima. Deja que el pene descanse dentro de ella.
 Quédate ahí, merodea, serpentea... Presiona el prepucio del pene contra la capucha del clítoris. O presiona el miembro contra el clítoris y, delicadamente, empuja entre los pliegues de los labios sin llegar a penetrarla; como si tu pene fuera un pincel y estuvieras pintando su clítoris.
 Cuando penetres con profundidad, presiona tu hueso pélvico hacia el clítoris y mantén la posición.
Por qué funciona: Estás presionando puntos calientes. "La mayoría de las terminaciones nerviosas que intervienen en el orgasmo se ubican en la superficie de su vulva y en los tres primeros centímetros de la entrada vaginal", asegura Soler. Cuando la penetras profundamente y aguantas, la sensación de roce, combinada con la estimulación del clítoris, le proporciona un inmenso placer.
Técnica: Hacia arriba y hacia dentro
Para: estimulaci ón del punto G.
Herramienta: manos, pene, y un vibrador.
Su punto G, que es del diámetro de una moneda de diez céntimos, está situado en la pared frontal de la vagina, a unos pocos centímetros hacia el interior. Puedes sentir como se hincha durante la excitación sexual. Piensa en él más como en una zona que como en un punto concreto. Responde a una presión más firme que la que se debe emplear con el clítoris, de modo que, en este caso, los dedos o un vibrador funcionarán mejor que el pene .
 Introduce un vibrador unos 3 o 4cm en el interior de su vagina, a continuación, levántalo para presionar el punto G. Estimula el clítoris con tu lengua.
 Durante la relación sexual, estimula su punto G penetrándola desde atrás y presionando hacia abajo. Utiliza una mano para masajear su zona púbica, logrando que roce el punto G desde fuera.
Por qué funciona: Los orgasmos del punto G no ocurren independientemente de los orgasmos clitorianos. Nuevas investigaciones sugieren que esta zona puede ser en realidad la raíz del clítoris. Intenta combinar siempre la estimulación clitorial con la del punto G o, al menos, ve alternándolas. "Así se consiguen orgasmos muy intensos y una sensación de plenitud muy placentera", comenta Gras.
Técnica: Cabeza nuclear múltiple
Para: orgasmos m últiples.
Herramienta: lengua, mano, pene, vibrador... y paciencia.
Las mujeres pueden disfrutar de orgasmos múltiples porque retienen sangre en la zona pélvica después del clímax. Su clítoris sólo necesita un poquito de tiempo para recuperarse: se vuelve demasiado sensible después del orgasmo.
 Vuelve a los juegos preliminares. Céntrate en la estimulación delicada de todo el cuerpo, después...
 Estimula su clítoris con suavidad. Utiliza la mano para acariciar delicadamente su vulva, puedes utilizar la punta de un dedo para recorrer el perímetro de los labios interiores o dejar que ella haga presión sobre la palma de tu mano.
Y finalmente: recuerda que lo más importante es redondear la fanea. Eso es lo que los expertos llaman "calidad post-coito". No escatimes abrazos y halagos cuando todo haya acabado.

jueves, 16 de febrero de 2012

Carta de “El Pene”


Yo, el pene, pido aumento de salario por las siguientes razones:

a. Ejecuto trabajo físico.
b. Trabajo a grandes profundidades
c. Trabajo de cabeza.
d. No gozo de descanso semanal, ni días festivos.
e. Trabajo en un local extremadamente húmedo, oscuro y sin ventilación.
f. No me pagan horas extras ni nocturnidad.
g. Trabajo a altas temperaturas.
h. Trabajo expuesto a enfermedades contagiosas.

RESPUESTA DE LA ADMINISTRACION
Después de lo planteado por el solicitante y considerando los argumentos expuestos, la administración rechaza las exigencias del mismo por las siguientes razones:

1. No trabaja ocho horas consecutivas.
2. Se duerme en el puesto de trabajo después de una corta actividad laboral.
3. No siempre responde a las exigencias de la jefatura.
4. No siempre es fiel a su puesto de trabajo, se mete en otros departamentos.
5. Descansa mucho, antes de tiempo.
6. No tiene iniciativa. Para que trabaje hay que estimularlo y presionarlo.
7. Descuida la limpieza y el orden del local al terminar la jornada de trabajo
8. No siempre cumple con las reglas de uso de los medios de protección e higiene del trabajo.
9. No espera a la jubilación para retirarse.
10. No le gusta doblar turnos.
11. A veces se retira de su puesto de trabajo cuando aún tiene faena pendiente.
12. Y por si fuera poco, se le ve entrar y salir constantemente del puesto de trabajo con dos bolsas sospechosas…>

¿Sabes qué es el PETTING?

A falta de una palabra propia en nuestro idioma, los sexólogos denominan petting a una práctica habitual entre los adolescentes que consiste en una amplia variedad de caricias y juegos sexuales con el objetivo de excitarse y disfrutar y que, aunque puede incluir la masturbación mutua, nunca llega a la penetración.

Aunque en nuestra sociedad la sexualidad está muy relacionada con el coito, no hace falta más que un momento de reflexión para darse cuenta de que existen muchas maneras de dar y obtener placer, sin necesidad de recurrir a la penetración.

Curiosamente, es en la adolescencia, en un momento caracterizado por la inexperiencia y la falta de madurez sexual, cuando más consciente se es de este hecho. Así, por motivos que pueden ir desde el miedo a perder la virginidad, a un embarazo no deseado, o a la posibilidad de contagiarse de una enfermedad de transmisión sexual, a menudo se recurren a otras prácticas más imaginativas que la simple penetración y que, por lo general, resultan tanto o más satisfactorias que ésta.

Es entonces cuando hablamos de petting, un anglicismo proveniente del término inglés “to pet”, que significa acariciar, besar, mimar y que, llevado al terreno sexual, denomina todo tipo de juegos, desde caricias y besos hasta masajes sensuales, frotamientos eróticos y que puede incluir tanto el sexo oral como la masturbación mutua, aunque en ningún caso se llega al coito.

Se trata, por tanto, del sexo sin penetración por excelencia que, si bien es recomendable para cualquiera, sea cual sea su edad y tipo de relación, resulta especialmente adecuado para los más jóvenes, que se inician en el terreno sexual, a los que, además del placer que obtienen con estas prácticas, les aporta “conocimiento del propio cuerpo y de la otra persona, saber lo que le gusta y lo que no y un aprendizaje progresivo, todo ello con un menor riesgo de embarazo y enfermedades de transmisión sexual”, afirma la sexóloga Francisca Molero.

Ventajas
De hecho, más allá de su componente físico, podría decirse que el petting mejora la relación de las parejas más jóvenes ya que, al explorar la parte física de forma compartida y sin la presión de los ‘riesgos’ del sexo convencional, ayuda a perder la vergüenza de los primeros encuentros y mejora también el vínculo emocional.

Y es que, como coinciden todos los expertos, para practicar petting o sexo sin penetración resulta vital mantener una comunicación muy fluida con la pareja, para poder ir avanzando a partir de lo que le gusta a cada uno de sus miembros y lo que no, sin olvidar que, por supuesto, ambos deben estar de acuerdo en este tipo de sexo y decidir de forma conjunta en qué momento finaliza el juego erótico –por ejemplo, si se continúa hasta que uno, o los dos, alcancen el orgasmo–. Para ello, es importante poder expresar sin miedos lo que a cada uno le gusta hacer o que le hagan, o incluso aquellas prácticas que claramente le desagradan.

El consejo de nuestra sexóloga a todos aquellos que estén pensando en iniciarse en este tipo de prácticas es, precisamente, “no tener prisa, disfrutar de cada momento, estar tranquilos y experimentar”.

Por lo demás, el petting no es en absoluto una compleja técnica que deba aprenderse en ningún manual, sino que se desarrolla de forma natural y progresiva, a medida que los miembros de la pareja se van teniendo confianza. No existe una fórmula universal que pueda aplicarse en todos los casos y lo único que debe tenerse en cuenta es que todo el cuerpo puede convertirse en una zona erógena.

Para ellos y para ellas
Por sexos, es conocida la importancia de los clásicos ‘preliminares’ como las caricias y los besos para que ellas se exciten y disfruten de las relaciones. Es lógico, por tanto, que el petting resulte especialmente atractivo para las chicas, que pueden disfrutar así de relaciones más relajadas, multisensoriales y de orgasmos obtenidos de formas diferentes.

En cuanto a los chicos, aunque es cierto que a un adolescente ansioso por experimentar la penetración pueda costarle ‘conformarse’ con el petting, lo cierto es que éste resulta muy positivo desde el momento en que le quita importancia a la penetración (y la presión añadida de mantener la erección y controlar la eyaculación que conlleva), al tiempo que le ayuda a aprender a controlar los tiempos y darse cuenta de que puede obtener placer de diversas maneras.

Para los padres
Si bien a muchos padres cualquier cosa relacionada con la vida sexual de sus hijos les resulta siempre prematura o difícil de aceptar, lo cierto es que el petting es muy recomendable cuando se comienzan a tener relaciones sexuales. En sí misma, es una práctica bastante segura y, por supuesto, mucho más que lanzarse a practicar el coito sin preservativo y practicando la marcha atrás. “El aprendizaje es muy importante para una buena sexualidad y éste implica proceso, ir conociendo la propia respuesta sexual y la de la otra persona. Hablar de ese tema con los hijos, y no solamente de cómo evitar un embarazo o una infección, resulta clave y, lo cierto, es que, a menudo, se aconseja de entrada el preservativo, por la idea de que los encuentros acaban en coito”, concluye la sexóloga, quien recomienda un enfoque más centrado en los aspectos como que “el petting te permite jugar más y durante más tiempo que el coito o la penetración de cualquier tipo, es más accesible y más fácil, y es importante cómo aprendizaje sexual”. La única precaución que hay que tener es que el pene no entre en contacto directo con la vagina ya que, aunque no haya penetración, existe la posibilidad de un embarazo o de trasmisión de una enfermedad sexual, ya que el líquido preseminal y el semen pueden introducirse accidentalmente dentro de la vagina.

miércoles, 15 de febrero de 2012

3 Tecnicas y Guias Como Solucionar la Eyaculación Precoz o Prematura

Tal vez ya sabes bastante sobre el tema de la eyaculación precoz. Eres joven, inexperto, te pones nervioso sobre tu - desempeño - y - ser el hombre - para que luego lo peor que te puedes imaginar sucede - segundos después de envainarte dentro de ella te corres como degenerado. 

De pronto esa frase terrible "eyaculación prematura" tiene que ver contigo y has disparado tu carga incluso antes de haber siquiera movido tus caderas para adelante.

O, tal vez no eres tan joven, pero tal vez has pasado un tu buen tiempo sin conocer una pajarera para tu paloma y finalmente conociste a una buena mujer de nuevo, alguien en quien puedes encontrar un buen albergue para tu ave de rapiña y es en esa noche que se quitan las ropas y en la que finalmente vas directo al negocio, a la faena - de pronto todo se acaba antes de siquiera comenzar. Te has convertido en una estadística. Eres uno más de esas pobres almas en pena con problemas de eyaculación precoz.
La situación es esta, los ejemplos mencionados arriba son dos de los grupos más frecuentes de hombres que experimentan eyaculación prematura, pero de acuerdo con la Asociacion Medica Americana un tercio de los hombres entrevistados admiten tener el problema en un momento o en otro.

Todo es Cuestión de Sensaciones

Así que las buenas noticias son que no estas solo. Vaya consuelo! Pero, hay noticias aún mejores. Es un problema con solución. La eyaculación prematura es un problema con una cura - pero el camino para "contenerte" es probablemente el opuesto a lo que te imaginaste que debía ser. A lo mejor pensaste o has evitado el impacto de esas fascinantes sensaciones excitantes que llevan al orgasmo durante el acto sexual haciendo cosas como hacer operaciones matemáticas en tu mente durante la plena acción.

Pero eso es exactamente lo opuesto de lo que sí deberías de hacer. Allá por los años 1970 los expertos en sexualidad como el Dr. William Masters y la Dra. Virgina E. Johnson fueron los pioneros en un abordaje distinto para el problema - consiste en estar conciente de lo que realmente pasa con tu cuerpo. Así es, tienes que estudiar tu propia respuesta sexual para descubrir con precisión en dónde se halla tu "punto de no retorno".

Haz tu Tarea

Primero que nada, este es un proyecto en solitario - pero en lugar de caer en tu típica rutina masturbatoria, ocupa tu tiempo mientras te masturbas concentrándote en las sensaciones placenteras que pasan por tu cuerpo. Requerira de ensayo y error darte cuenta cuándo has llegado a un punto de ya no poder más y te dejas caer en el mundo del orgasmo y la eyaculación (sí, las dos cosas son en realidad acciones separadas, aún cuando sientas que son la misma cosa).

El objetivo es adiestrarte para que aprendas donde es que necesitas calmarte antes de irte al borde del precipicio - y luego aprender a alargar esa cantidad de tiempo gradualmente. Cuando alcanzas este punto detienes toda la accion con tu mano. Date la chance de calmarte. Una vez hagas esto de forma exitosa, puedes paso a paso aprender cómo pasar de una estimulación super excitante a una más tranquila.

Pero ten fé; te llevará algún tiempo para enseñarle a tu cuerpo estas nuevas destrezas. Y aunque la eyaculación precoz es una mierda, al menos la tarea que te he dejado no lo es.

Pero claro, el objetivo con todo este ejercicio es que te controles a ti mismo con las chicas... de modo que....

Pratica con una Mujer

Una vez puedes masturbarte con éxito hasta un nivel alto de excitación y luego retroceder a una estimulación más baja pero continua, para luego ir de arriba para abajo con este programa por un buen tiempo (digamos por unos 15 minutos) probablemente estés listo entonces para probar con una compañera.

Desde luego que es intimidante tener que reconocer ante una mujer has tenido problemas de eyaculación prematura, pero si ella es tu compañera desde hace tiempo, pues ya lo sabe, no? Si ella es una chica nueva, tengo dos ideas para que te armes de coraje: la primera es que la mayoría de las mujeres nunca llegan al orgasmo solamente con la penetración.

Vale, acabo decir de que "nunca". Así que toda esta presión que te estás echando encima para poder contenerte mientras te la estás dando es totalmente inútil. Es más importante que hables con ella y descubras qué es lo que necesita además de tu salchicha adentro de ella para que pueda alcanzar el nirvana.

Lo cual nos lleva al segundo punto: Aprender a no tener eyaculación precoz con una mujeres es un asunto más de comunicación que de otra cosa. Por supuesto, vas a necesitar su ayuda, de modo que también puedas complacerla con el proceso y hacer de esto una experiencia de aprendizaje fabulosa para los dos mientras están en plena acción.

Así que has tenido el valor de desnudarte de nuevo con ella y darle a tu miembro una nueva oportunidad. Perfecto, pero no esperes que puedas correr antes de poder caminar. La palabra clave aqui es "menos es más", no comiences a entrar en ella de inmediato. Recuerda, una ardiente y húmeda mujer por sí sola es más excitante para tus partes privadas que tus viejas fantasías masturbatorias, así que el solo penetrarla te llevará de nuevo a la eyaculación prematura.

Anda despacio y con toda confianza retírate de ahi adentro si te sientes ya al borde del precipicio. Deja que ella te ayude, dale una palabra que sirva de señal para que se detenga AHORA. Ella también puede practicar la técnica de "apretar" contigo para cuando tu le des la señal que se detenga, entonces ella para el flujo de la sangre en tu pene aprentándolo desde la base o justo bajo la cabeza.

En Conclusión

Recuerda mantener el cuerpo de ella involucrado en este proceso de tal modo que ella no se canse y se aburra contigo yendo dentro y para afuera. Cuando tu puedes pasar de una estimulación lenta en lugar de detener todo de un solo, salte de ella y usa tu miembro para estimular sus partes íntimas externas para mantener esos jugos escurriéndose, o sé un caballero y deja que tu lengua se sumerja entre sus cositas por un momento mientras te alistas para entrar en acción de nuevo.

¿Cuántos orgasmos has sentido en un acto sexual?